El café del centro

Publicado: 17/09/2014 en Relatos sueltos
Etiquetas:,

Celular

Desde el punto de vista de Catalina:

Desde que Mauro se quedó sin trabajo, las cosas van de mal en peor. Una cosa era discutir una vez por día  y otra muy diferente es tener una discusión continua diez horas al día. A Dios gracias que cuatro horas se las pasa en la cantina y el resto del día duerme, recuperándose de la resaca de haberse bebido nuestros ahorros.

Yo sobrevivo gracias a mi hermano. Si no fuera porque me deja traer lo que sobra de su restaurante, en esta casa no se comiera.

¡Oh! sonó mi teléfono. Es Francisco saludándome otra vez. Ya le he dicho que no me escriba si yo no le escribo primero. Pobrecito, se preocupa por mí. A veces me reprocho mi idiotez adolescente. ¡Como pude terminar con el bueno de Francisco y acabar casada con el patán de Mauro!

CHAT:

Cata914: Hola Fran. Pues aquí pasándola. Tú sabes que todo anda mal.

Fran33: Ay Catita. ¡Espabila, mujer! Ese tipo te va a arruinar la vida >:/

Cata914: Sí, lo sé. Pero no es tan fácil irse, ya con un hijo a cuestas 😦

Fran33: Mejor es lanzarse y escapar, que exponer al bebe a ese tipo de cosas.

Cata914: Es que no me atrevo 😦

Fran33: Ya te dije, yo te puedo ayudar.

Fran33: ……

Fran33: Hey!

Fran33: Te fuiste?

Cata914: Sorry, llegó Mauro. Más tarde te escribo. Abrazos  :* (Pd.: ya sabes, yo te escribo.)

Mauro llegó borracho. Es mejor que no me vea. Sus celos son cada vez peores y como tengo mi celular con clave, cada que me ve usándolo piensa que es para engañarlo. Desde que me abofeteó la última vez, no quiero provocarlo. Es mejor así. 


Desde el punto de vista de Francisco:

Me tiene preocupado esta situación. Catalina cada vez va peor. Si antes era que el marido se le desaparecía para beber, pues ahora con esto de que se acaba los ahorros y no tiene trabajo, pues es imperdonable.

Antes no me cortaba del chat tan bruscamente. Tengo el presentimiento de que algo malo va a pasar. Espero equivocarme. Ya han pasado diez días desde que me cortó la conversación así. No le escribo de vuelta porque me ha repetido muchas veces que yo solo responda, que no le escriba así, sin más. Creo que es por el cabrón del marido.

¡Ese hijo de puta! Ya me daba mala espina desde que lo conoció en la Universidad. Ella me decía que yo hablaba mal de él por puros celos, pero no, ya se le notaba algo raro. ¡Maldito hipócrita! Ojalá Catalina entienda que debe alejarse de él lo más pronto posible.

Oh…. ¡Al fin! Noticias de Catalina.

CHAT:

Cata914: Fran. Hola.

Fran33: ¡Corazón! ¿Dónde te habías metido? Estaba preocupado.

Cata914: Perdón por preocuparte. Ese día pasó algo.

Fran33: ¿Qué cosa?

Cata914: Cuando te dejé, una vecina tocó mi timbre. Mauro llegó muy borracho y se cayó por las escaleras. Está hospitalizado.

Fran33: No voy a mentirte diciendo que me siento mal.

Cata914: Francisco, no seas así, es un ser humano :/

Fran33: Un ser humano decente no deja pasar hambre a su mujer y a su hijo de 3 años, discúlpame: es un hijo de puta >:/

Cata914: No voy a discutir, Fran.

Fran33: Disculpa, no soy quién para decirte eso.

Cata914: Tranquilo, no pasa nada.

Fran33: ¿Pero tú cómo estás? ¿Estás bien? :O

Cata914: Si, estoy bien. Creo que voy a separarme.

Fran33: ¡Al fin te decides! Creo que es lo mejor.

Cata914: No sé qué hacer, ¿podemos conversar en algún lugar?

Fran33: Seguro. ¿Cuándo puedes?

Cata914: Hoy mismo, a las 4. En el café del centro.

Fran33: Me parece perfecto.

Cata914: Tengo que irme, nos vemos allí.


Desde el punto de vista de Mauro:

¡Estoy harto de esta vida de mierda! Y harto de esta perra mentirosa. Primero me botan del trabajo, supuestamente porque soy alcohólico. ¡Pendejos! Que porque llevo mi caminera para tomarme un trago para el estrés, ¿soy alcohólico? Alcohólicos los pendejos, yo estoy bien.

Hace diez días llegué a mi casa y me encontré con que la inepta de Catalina no me tenía la comida. Le reclamé, y me salió con la misma cantaleta de siempre: Que no consigo trabajo, que ella ya no puede vivir así, que he cambiado, etc., etc., etc…

A mí una mujer no me dice lo que tengo que hacer. Así que la dejé quietita de un solo manotón, para que aprenda a cerrar el pico.

Para variar, la encontré chateándose con quien sabe quién. Así que le quité el celular.

Hoy, mi amigo Manuel, que es de esos enfermos de las computadoras, me desbloqueó el celular de Catalina. Ahora va a saber lo que es bueno. Se chatea con un tal Fran33, y acabo de citarme con él, en el café del centro.


Desde el punto de vista de Catalina:

Hace diez días que este animal de Mauro me quitó mi celular. Por suerte lo tengo con clave. Ojalá Francisco no se preocupe tanto.

Ya se me está borrando el morado del ojo que me dejó el imbécil este.

Se me está acabando la comida que traje el otro día, y Mauro me quitó las llaves del departamento. Ya mismo son las cuatro y toca darle de comer al bebe. No puedo salir.

¡No sé qué hacer!


Desde el punto de Francisco:

¿Le habrá pasado algo? Ya son las 4:30 y Catalina no llega. Me parece raro que ya no haya querido que nos encontremos en el café.

Pero bueno, si ella quiere verme en el estacionamiento, por mí no hay problema. A lo peor teme que nos vea algún amigo del marido o algo  así.

¡Mensaje!

CHAT:

Cata914: Estoy detrás de ti.

Fran33: r4g5ty6


Desde el punto de vista de Mauro:

Hasta que te encuentro, ¡hijo de puta! No aguantas ni un golpe, te desmayas al primer batazo. ¡Hasta tu celular aguantó más! Jajajaja.

Ahora sí que no cuentas ésta, ¡cabrón!


Desde el punto de vista del forense:

Según indican las evidencias, teléfonos celulares y testimonios de conocidos y testigos, el señor Mauro Castañeda Cervantes, esposo de la señora Catalina Valenzuela Aguirre, agredió brutalmente a Francisco Loor Alvarado con un bate de béisbol, presuntamente motivado por celos, debidos a una supuesta relación sentimental mantenida por la fallecida esposa con Francisco Loor.

Mauro Castañeda trasladó el cuerpo de Francisco Loor a su departamento, para luego proceder a torturar hasta matar a Catalina Valenzuela con un pico de botella de cerveza. Luego, aparentemente por la culpa, procedió a cortarse las venas con el mismo pico de botella.

El hijo de la pareja, Sebastián Castañeda Valenzuela, se encuentra en estado catatónico, luego de que aparentemente haya estado encerrado en su cuarto por veinticuatro horas, sin luz, agua ni comida. Se presume que oyó los gritos de muerte de su madre, pues de vez en cuando balbucea: “Papá malo, mamá grita”.

Terminé mi reporte. Iré a almorzar al café del centro.


Copyright © Todos los derechos reservados

Copyrighted.com Registered & Protected JHKB-UOMM-U5D5-AEM5

Anuncios
comentarios
  1. […] proyecto literario, que empezó el 17 de Septiembre de 2014, cumple un año de vida. Han pasado muchas cosas durante este año. Ni el blog ni yo somos los […]

    Le gusta a 2 personas

  2. Salio el comentario!!! Lo estoy viendo.
    Abrazos Donovan! 🙂

    Le gusta a 1 persona

  3. ¡MUY BUENO DONOVAN!
    VA DE MENOR A MAYOR, IN-CRECHENDO LA VIOLENCIA. GENIAL LA PARTE DEL CODIGO DEL CELULAR -MUY BUENA VUELTA DE TUERCA- ES SINTETICO Y CON FUERZA, TAMBIEN TE VA INTRODUCIENDO A QUERER LEER MAS.
    TIENE PERSONALIDAD, DADA POR VOS A LOS PERSONAJES, TRADICIDO EN LA NARRACIÓN.
    ¡ABRAZO ARGENTINO!
    MARCIAL

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s