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SALTO AL REVERSO

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Mi relato “Edrel’ch y el #21” fue publicado en la Revista Salto al reverso #8.

Además los invito a conocer más sobre el proyecto de crowdfunding de Salto al reverso.

Puedes colaborar dando clic aquí.

Aquí el relato:

Revista 8 Salto al reverso impresa 215

Revista 8 Salto al reverso impresa 216Revista 8 Salto al reverso impresa 217Revista 8 Salto al reverso impresa 218

¿Quieres leer la revista completa? Da clic aquí.

Esta reseña fue publicada en la Revista Salto al reverso, específicamente en la edición #8.

También los invito a conocer el proyecto de crowdfunding que Salto al reverso está llevando a cabo en Fondeadora.  Si quieres aportar da clic AQUÍ (todos los aportes tienen recompensa). ¡No dejes morir nuestro arte!

Noche1

Noche2

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Originalmente publicado en: Revista Salto al reverso #6

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Imagen por: Kristaps Bergfelds

Cierta noche, Alejandra recibió una extraña carta en su buzón. La carta decía: “Sé que llevas tiempo preguntándote por qué vives y a dónde vas. Si quieres saber las respuestas, te espero a medianoche en la azotea del edificio del frente”.

Alejandra quedó intrigada por aquel extraño mensaje. Era cierto, sin duda, que aquellas preguntas habían estado dando vueltas en su cabeza desde hacía ya mucho tiempo. Sobre todo desde la muerte de su hermano. ¿Pero cómo pudo haberse enterado aquella persona? ¿Cómo pudo saber cuáles eran exactamente las preguntas existenciales que le intrigaban?

Pasó todo el día siguiente pensando, considerando si acudir a la cita o no. Llegó a pensar que era una trampa, después de todo siempre tuvo dudas sobre si la muerte de su hermano realmente había sido un suicidio. ¿Y si fue un homicidio? ¿Y si la persona que envió la carta estaba directamente relacionada con ello?

Cuando llegó la noche en cuestión, Alejandra decidió no ir. A la mañana siguiente se fue a trabajar. Durante todo el día la embargó la sensación de haberse perdido de algo, como si encontrarse con aquella persona fuese realmente importante. Pero racionalizó y se convenció de haber tomado la decisión correcta.

Al llegar a su casa por la noche, otra carta le esperaba. La carta decía: “¿Aún piensas que fue una buena decisión no vernos? Tu hermano pensó lo mismo cuando recibió su carta. Él asistió al tercer y último llamado. Este es el segundo llamado para ti: entérate de la verdad. Te espero a medianoche en el edificio del frente.”
Alejandra se llenó de emociones en conflicto, una mezcla de rabia e intriga. ¿Y si sus sospechas eran ciertas?

Decidió ir. Durante la cita no pasó nada fuera de lo común. El remitente le habló alrededor de veintiún minutos y Alejandra regresó a su casa. En esa conversación se enteró de por qué el ser humano vive y a dónde va. Aquella noche Alejandra se suicidó.


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Originalmente publicado en: Blog de Salto al reverso

Cierta raza extraterrestre controla el mercado intergaláctico de manejo y transporte de recursos hídricos. Ante el público afirman que su fuerza de trabajo consiste en el uso de robots que manejan cierta tecnología secreta. Sin embargo, esa una total mentira. La verdad detrás de la falsa tecnología es una cruel historia de esclavitud.

Los reclutadores buscan y secuestran especímenes que cumplan ciertos requisitos genéticos, entre ellos está la premisa básica de que el ser se componga de agua en una proporción mayor o igual al 70%. Una vez elegido el objetivo, lo sacan de su planeta natal y es llevado a un asteroide muy bien camuflado en el cinturón del borde exterior de la galaxia. La infraestructura del criadero es uno de los secretos mejor guardados del universo. Básicamente consiste en una serie de grandes pozos donde se deposita a los especímenes reclutados, para que aprendan el arte de la hidroquinesis.

El proceso que lleva de un ser sin capacidades notables a un maestro de la hidroquinesis es uno de los más crueles que existen. El espécimen primero debe pasar por un doloroso proceso de perfeccionamiento corporal. Es un proceso complejo que los reclutadores manejan muy bien y, en resumen, otorga un cuerpo inmortal. Se dice inmortal en el sentido de que no puede morir de la forma convencional, porque los dolores físicos y psicológicos aún pueden experimentarse. Luego del proceso de mejora física, los especímenes pasan al pozo.

El pozo es un lugar oscuro y deprimente. Allí los especímenes inmortales son dejados a su suerte con el agua hasta el cuello. El nivel del agua va bajando progresivamente, y lo que antes era el tedio de la humedad perpetua se va convirtiendo en la tortura de la sed. El espécimen ve como el agua va bajando poco a poco, y se va a haciendo a la idea de su tortuoso destino. Al final, el agua desciende por debajo del nivel de sus pies. Los días y las semanas corren. Los individuos desesperados por un sorbo de agua golpean sin cesar la resistente malla metálica que los separa del agua que corre debajo del pozo. Muchos se vuelven locos durante el proceso, entonces son triturados y vendidos como alimento para ganado.

Aquellos que no caen presas de la locura, empiezan a buscar una forma de romper con su agonía. Conforme pasan los años, algunos empiezan a comprender la existencia de cierto campo de energía que permite mover el agua sin necesidad de tocarla. Muchos de ellos terminan dementes intentando dominar aquel poder y, al igual que los anteriores que abandonaron la cordura, son triturados y vendidos como alimento para ganado.

En cada pozo se suelen colocar varios especímenes, separados por paredes invisibles. Estas paredes tienen el propósito de permitir a otros ver los progresos de los demás, con respecto al aprendizaje de la hidroquinesis. Así se juega con las expectativas de los más lentos y se acelera o bien su aprendizaje o bien su descenso a la locura, lo que venga primero.

Los que superan el largo proceso de aprendizaje y logran beber a voluntad, son sacados del pozo y llevados al exterior. Los que quedan dentro no pueden siquiera imaginar el destino que le depara a los que salen. Los que llegan a dominar la hidroquinesis son privados de su voluntad mediante el reemplazamiento de ciertas partes de sus cuerpos con partes robóticas. Luego son utilizados en conjunto como bombas hidráulicas de alta tecnología.

En muy pocas ocasiones, ciertos especímenes dotados logran aprender telequinesis en lugar de hidroquinesis. Siempre son identificados con facilidad porque, al poder mover no solo agua, intentan levitar fuera del pozo y escapar. Luego de que los atrapan, les quitan la voluntad y los usan en conjunto como máquinas transportadoras de objetos pesados.